Yo no te
debo nada,
tú no me
debes nada,
la vida me
premiò
no hay
odio ni bandera;
el tiempo
nos dejó
como una conclusión,
que en
pena y en dolor
un hijo es
lo que cuenta.
Solo èl
puede soltar
con toda
honestidad,
frente a
la adversidad
la lágrima
sincera.
Si acaso fue un error
la historia
de los dos,
con ese
gran amor
se salda nuestra
deuda.
Generosa Valdez.

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