domingo, 29 de marzo de 2015

EL DRAGÓN



Sigue soplando fuego aquel artista  
calcinando pulmones y garganta
en la lumbre que enciende las sonrisas
el plomo se acumula en sus entrañas.
Agoniza el dragón en su guarida
solo sale a mostrar  su lengua en flamas,
guardando para si las noches tristes
oscuras como el sol que el hielo apaga.  
El  sufrimiento apenas se contiene
las chispas de vinilo se entrelazan
y empieza la función mientras la vida
se extingue con la danza de las llamas.
Réquiem por el artista callejero  
Réquiem por el suicida que nos ama
Réquiem por el que arranca una sonrisa
Réquiem por el amigo que se marcha

Generosa Valdez. 

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