viernes, 10 de julio de 2015

CERDOS



El ojo de un anciano en la ventana
desnuda la verdad en radiografías,
mira  tan hondo que hasta ve la nada
llenándose de barro en las esquinas.
Por eso calla todo... siente miedo,
amordaza pretéritos sin vida,
porque si llega a hablar un terremoto
desechos hasta el cielo esparciría.
Ninguna humanidad hay en el mundo
que pueda ser lo suficiente humana;
combinación de vicios, desenfrenos,
envilecen  el soplo de las  almas.
Un lodazal  en la llanura extensa
hace gotear las áridas  pupilas,
 perdido en el paisaje del estiércol
el viejo maniatado solo mira. 

Generosa Valdez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario