domingo, 28 de febrero de 2016

LOS PAÑUELOS




Aquel hombre te amaba yo lo supe,
si alguna vez fallaba en su templanza
se acercaba hacia ti y en alabanza
con mirada perdida te buscaba.  
El viejo roble tierno en su madera
limpiaba la humedad  de su corteza,
 mojando los pañuelos en tristeza
resistiendo valiente el temporal.
Por el amor  del hombre que te amaba,
yo  clamo  a ti, en busca de venganza,
no puede aquel infame  prosperar.
¿Con que balanza Dios aquí en la tierra
permites que ese ser inmundo pueda
con el poder que tiene  avasallar?
 Hoy soy yo quien te pide saldar deudas
entregando mojados los pañuelos
que en justicia tú tienes que secar. 

Generosa Valdez. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario