Vencido con el
lomo adolorido,
llevando una joroba
en flaca espalda,
un hombre mira al
cielo entristecido
y le pide al
creador que lo deshaga;
que lo deje
partir liviano y libre,
sin ninguna congoja
que lo abata
y se escuchan los
pasos resentidos
esos pasos cansados que se arrastran,
esos pasos del
viejo que se quiebra,
esos pasos que lloran
mientras andan.
Generosa Valdez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario