En esta gran comedia de mentiras
y también de fingidos melodramas,
estudio cada gesto, cada risa,
cada juego medido
de
palabras.
Las buenas intenciones se resisten,
la verdad sale al mundo maquillada
y la risa
de hienas se repite
con desfile
de artistas en las tablas.
Desde temprana edad la gran escuela
enseña a empastelar los sentimientos,
y después de esconderlos o feriarlos
no es posible sentirlos ni tenerlos.
El muñeco social bien educado,
maniquí con carita de florero,
arlequín de modales
refinados
la etiqueta respira
con exceso.
Y empieza la función
de la apariencia,
se mide la impostura con aplausos,
la fama y la fortuna solo asoman
si el disfraz del actor es de payaso.
Generosa Valdez
Generosa Valdez

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