El joven soñador de sueños tontos
que servía a
los humildes entregando
su imaginario mundo,yace muerto.
Su delito: !pensar en lo imposible!
Ahora la procesión de los dolientes
con azucenas,limpia el sacrificio,
mañana dolerán las mismas penas
la sangre correrá,será lo mismo.
Fracturas que
golpean las ideas,
cráneos que se revientan,silogismos,
que utilizan la
lógica violenta
valiéndose de medios persuasivos.
Las premisas concluyen por espanto
con un razonamiento deductivo,
que entre más son los cuerpos sepultados,
menos son los que añoran espejismos.
Generosa Valdez.

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