que
llora en el trapiche sus tristezas,
con
floridas pelusas que en los campos
disfrazan
alaridos en la siega.
En
vaivenes de brazos destrozados
la pacora
en el mar verde se encrespa,
y en
bailes de cosechas los corteros
exhiben
sus raídas vestimentas.
¡El
mercado se inunda de melcochas!
la
alegría se ríe de la miseria;
monopolios
amasan vil fortuna
y se
tiñe de sangre la molienda.
El
esclavo del dulce entre sudores,
entre
tajos que minan su existencia,
vuelve
a casa sumido en agonía
arrastrando su sombra lastimera.
Los tambores arrancan alaridos
entre magia de mitos y leyendas,
y el azúcar que es blanca como nieve
esclaviza a su amante de piel negra.
Generosa Valdez
Generosa Valdez

No hay comentarios:
Publicar un comentario