viernes, 26 de julio de 2013

EL GATITO


Con los ojos redondos  y malvados
se agazapa una fiera en el pasillo;
las dudas le acobardan pues presiente,
que habrá de lastimarlo aquel felino.
Astuto entre las sombras  se disfraza
preparando el ataque con sigilo,
él le grita a sus pies, pero no avanza,
lo confunden los miedos  reprimidos.
Las ventanas nasales agrandadas,
los poros sudorosos y salinos,
los labios ya sin sangre amoratados,
y los dientes ruidosos, contenidos,
son síntomas de pánico inminente,
un colapso de músculo y tejido.
En el trance letal paralizado,
con un frio visceral, ya sin latidos,
cercano al cruel  zarpazo  de la muerte,
apenas respirando entre maullidos,
le devuelve a la vida una voz calma
que susurra insistente: ….es un gatito.


Generosa Valdez.

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