Te escucho y me sonrojo,
todo es filosofía:
la mágica sonrisa
que adorna tus pupilas,
el paso controlado
altivo,
indiferente,
con un andar de siempre
que encanta y que fascina.
A un lado del camino
te observo cautamente,
tus pies danzan celestes
alturas no soñadas,
se pierde tu figura
y absorta en el sendero,
revivo aquel recuerdo
de imágenes caídas,
y arranco trozos vivos
al
pasado ya muerto.
Te escucho y me sonrojo
todo es filosofía.
Generosa Valdez
Generosa Valdez

¡Gran poesía! Me ha gustado mucho. ¡Un saludo!
ResponderEliminar¡Muchas gracias César! por tus palabras.
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